Natal Hostel

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Hostel en Natal

En Natal el sol brilla 300 días al año; no por nada la han apodado la Ciudad del Sol. Con un clima cálido privilegiado, la capital y ciudad más grande de Rio Grande do Norte, es un destino que invita a visitarlo durante todo el año.

Sus orígenes se remontan a la construcción del “Forte dos Reis Magos”, lugar donde comenzó a poblarse la ciudad. Este sitio histórico de Natal fue construido en 1598 por los portugueses para proteger el territorio de los ataques franceses y hoy en día es uno de los paseos más visitados de la ciudad.

La ciudad, ubicada en el noreste de Brasil, es tranquila, rodeada de exótica vegetación, arenas blancas y un tibio mar azul. Con una amplia infraestructura turística, es un destino perfecto para jóvenes, parejas y familias que buscan costa, diversión y distensión.

Sus múltiples atractivos turísticos son especialmente de índole natural. Tiene playas, dunas, arrecifes, acantilados, ríos y lagunas. Entre sus paisajes paradisíacos se destacan sus más de veinte kilómetros de playas donde se pueden realizar distintas actividades al aire libre. “Ponta Negra”, ubicada 12 km al sur, es la playa más popular de Natal y está repleta de restaurantes, hoteles y lugares para practicar deportes acuáticos. Allí también se vive la mejor noche de Natal. Por su parte, la “Playa de los Artistas” es la más visitada por los locales y un buen lugar para practicar surf. Sin embargo, si preferís el windsurfing “Playa do Forte” es la mejor opción por sus vientos perfectos.

Pero en Natal hay muchos otros paseos para hacer. Por ejemplo, a 25 kilómetros se ubica “Genipabu”, una ciudad con grandes dunas y lagunas naturales. El clásico del lugar son los paseos en los buggys, atravesando dunas de más de 9 metros a todo terreno. Para los amantes del trekking, es posible encontrar pequeños caminos en el “Parque das Dunas”, ubicado en un área de preservación ambiental. Y para alcanzar el súmmum de lo exótico y si tu billetera lo permite, hasta puedes pasear en dromedario.

Si en cambio deseás disfrutar de una mayor tranquilidad y soledad es conveniente salir de la ciudad, tanto al norte como al sur para encontrar playas paradisíacas y silenciosas como por ejemplo “Pipa”, una pequeña villa de pescadores o “Pirangi”. Una curiosidad de Pirangi es que allí habita el árbol más grande del mundo según los Records Guinness: un cajueiro (productor de la castaña de cajú) cuya copa mide 8.500 m2. También vale la pena ir hasta “Maracajau”, famosa por sus formaciones de arrecifes de coral a 7 km de la costa y sus aguas cristalinas propicias para el buceo.

Pero no solo de playas vive Natal. La cultura y la historia también forman parte de los atractivos de la ciudad. No dejes de visitar “Velha Ribeira”, el barrio más antiguo, donde se concentra la mayor cantidad de edificios históricos construidos en estilo neoclásico y donde funcionan teatros, centros culturales e iglesias.

Y cuando la “Ciudad del Sol” oscurece, los visitantes pueden disfrutar de un sinnúmero de actividades nocturnas: restaurantes especializados, shows en vivo, bares y discotecas donde se puede escuchar música brasilera e internacional. Los amantes del buen comer disfrutarán la sabrosa cocina de Natal y sobretodo podrán aprovechar la variedad de pescados y mariscos.